Empezando...

Bienvenido y bien hallado,
espero que no te tomes muy en serio lo que en este blog puedas leer.
Broma cósmica,la vida, es un sinfín de cosas, sucesos, sueños e ilusiones, pasiones y tristezas, que muchos piensan inconexas y yo creo que forman parte de ti, de tu esencia y ser.
Con lo que aquí escribo no pretendo juzgar, cambiar ni criticar a nadie, sólo pretendo, en la medida de lo posible que puedas ver un poquito de mi experiencia vital en Moçambique con mis ojos.
Un abrazo.
Y cómo dijo el Loco de la colina "La vida hay que vivirla!"

De lo leido...


“Te vas a separar de tus antepasados. Ahora tienes que transformarte en otro hombre”
(Mia Couto, “Tierra sonambula”)


“¿Qué es lo que hace caminar al camino? Es el sueño. Mientras la gente sueña, el camino permanecerá vivo. Es para eso para lo que sirven los caminos, para hacernos parientes del futuro.
(Dicho de Tuahir, "Tierra sonambula")


"La historia a menudo es producto de la irreflexión. Es una hija bastarda de la estupidez humana, el fruto de unas mentes obnubiladas, de la idiotez y de la locura. En casos tales,la escriben personas que no saben lo que hacen, más aún, que no quieren saberlo; rechazan tal posibilidad con furia y repugnancia." Ébano de Ryszard Kapuściński

domingo, 4 de enero de 2009

A miña primeira Chapa

Sabado, 20 Dezembro
O sábado espertei un tanto zumbado, café nunha panadaria (pastelería, panadería, take away, que soen levar musulmáns con pinta de paquistanís) e fun dar unha volta polo centro.
Cando empezaba a ter fame pasei polo restaurante da radio mozambicana, inda pechado, e decidín ir a tiro fixo, á asociación dos escritores, un sitio agradable cunha terraza chula, e unha carta normaliña (aquí son moi carnívoros). Pedín unha Laurentina Preta, e unha especie de empanadillas de camarón e uns tomates e patacas.
O saír de alí debían ser as 3 e empecei a andar cara onde eu pensaba que estaba o museo da revolución, inda que dubidaba entre dúas rúas paralelas, aniway, se non é unha é a outra, sabía que era o 2002, por aquelo de ser un número capicúa e doado de lembrar.
Cando avanzaba por Eduardo Modlane vin que os números das casas non seguían un orde lóxico, e saltaban de atrás a diante, cando entendín como era que ían, dinme conta que estaba indo na dirección oposta, a calor xa era sufocante, así que estaba nunha sombra cando se achegou unha chapa. O meu impulso foi subir e de camiño preguntarlle o rapaz que cobraba se pasaba polo museo da revoluçao, craso error, os das chapas sempre te van dicir que si a todo para que te subas.
Así que empecei a quedarme cos números da avenida. Esta chapa era como unha especie de bus escolar dos Estados Unidos de América, coa porta a esquerda, en branco e oxido, completamente estartalado e con mil botes e vibracións.
O condutor ía picado con outra chapa por chegar antes as paradas, así que saía a todo correr, as veces case nin daba tempo a xente a subir, nunha ocasión pechoulle a porta a un paisano na cara, co conseguinte mosqueo deste. Logo puña a chapa a todo o que daba, que inda que non era moito, co ruído do motor impresionaba.
Eu veña a ver números pasar a todo trapo, no mil novecentos e pico decidín pórme en pé, porque aquí os números cambian as veces de dous en dous as veces de douscentos ou trescentos en trescentos. Baixei máis ou menos ben, aínda impactado polo prezo da chapa, 5 Meticais, que ven sendo nada (último cambio 1€=34Mt), e eu andando ou collendo taxis de 100 e 150 Mt mínimo.
Por certo o museo da revoluçao non era nesa rúa era na paralela, e estaba pechado (abandonado) por obras, en fin, todo sexa por descubrir as chapas, que viva as chapas!!!
El sábado me desperté un poco zumbado, café en una panadaria (pastelería, panadería, take away que suelen regentar musulmanes conpinta de paquistaníes) y fui a dar una vuelta por el centro.
Cuando empezaba a tener hambre pasé por el restaurante de la radio mozambicana, que aun estaba cerrado, y decidí ir a tiro fijo, a la asociación de los escritores, un sitio agradable con terraza chula, y una carta normalita (aquí son muy carnivoros). Pedí una Laurentina Preta, y una especie de empanadillas de camarón y nons tomates y patatas.
Al salir de allí debían ser las 3 y empecé a andar hacia donde yo pensaba que estaba el museo de la revolución. Aunque dudaba entre dos calles paralelas, aniway, si no es una es la otra, sabía que era el nº 2002, por aquello de ser un número capicúa y fácil de recordar.
Cuando avanzaba por Eduardo Modlane vi que los números de las casas no seguían un orden lógico, y saltaban de atrás a delante, cuando entendí como era que iban, me di cuenta que estaba llendo en la dirección opuesta , el calor ya era sofocante, así que estaba en una sombra cuando se acercó una chapa. Mi impulso fue subir y de camino preguntarle al chico cobrador si pasaba por el museo da revoluçao, craso error, los de las chapas siempre te van a decir que si a todo para que te subas.
Así que empecé a quedarme con los números de la avenida. Esta chapa era como una especie de bus escolar de los Estados Unidos de América, con la puerta a la izquierda, en blanco y oxido, completamente estartalado y con mil botes y vibraciones.
El conductor iba picado con otra chapa por llegar antes a las paradas, así que salía a todo correr, a veces casi sin dar tiempo a que la gente subiera, en una ocasión le cerró la puerta a un paisano en la cara, con el consiguiente cabreo de este. Luego ponía la chapa a todo lo que daba, que aunque no era mucho, con el ruido del motor impresionaba.
Yo venga a ver números pasar a todo trapo, en el mil novecientos y pico decidí ponerme de pié, porque aquí los números cambian a veces de dos en dos y otras veces de doscientos o trescientos en trecientos. Me bajé más o menos bien, aun impactado por el precio de la chapa,5 Meticales, que viene siendo nada (último cambio 1€=34Mt), y yo andando o cogiendo taxis de 100 o 150 Mt mínimo.
Por cierto el museo de la revoluçao, no era en esa calle sino en la paralela, y estaba cerrado (abandonado) por obras, en fin, todo sea por descubrir las chapas, que viva las chapas!!!

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