Empezando...

Bienvenido y bien hallado,
espero que no te tomes muy en serio lo que en este blog puedas leer.
Broma cósmica,la vida, es un sinfín de cosas, sucesos, sueños e ilusiones, pasiones y tristezas, que muchos piensan inconexas y yo creo que forman parte de ti, de tu esencia y ser.
Con lo que aquí escribo no pretendo juzgar, cambiar ni criticar a nadie, sólo pretendo, en la medida de lo posible que puedas ver un poquito de mi experiencia vital en Moçambique con mis ojos.
Un abrazo.
Y cómo dijo el Loco de la colina "La vida hay que vivirla!"

De lo leido...


“Te vas a separar de tus antepasados. Ahora tienes que transformarte en otro hombre”
(Mia Couto, “Tierra sonambula”)


“¿Qué es lo que hace caminar al camino? Es el sueño. Mientras la gente sueña, el camino permanecerá vivo. Es para eso para lo que sirven los caminos, para hacernos parientes del futuro.
(Dicho de Tuahir, "Tierra sonambula")


"La historia a menudo es producto de la irreflexión. Es una hija bastarda de la estupidez humana, el fruto de unas mentes obnubiladas, de la idiotez y de la locura. En casos tales,la escriben personas que no saben lo que hacen, más aún, que no quieren saberlo; rechazan tal posibilidad con furia y repugnancia." Ébano de Ryszard Kapuściński

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miércoles, 7 de octubre de 2009

Inhaca, tres horas no paraiso

11/07/09

O sábado saímos do hotel moi cedo, queríamos coller o único barco que sae o día para Inhaca, unhas illas a 27 kilometros e dúas horas de navegación dende Maputo. O chegar o porto un xovén falounos, aquí o Vodacom costa tanto e alí o Inhacva line cuanto, era bastante menos, así que decidimos tentar no barco dos nacionais.

A espera foi divertida, no porto de baixura, rodeados de mariñeiros, todos os mariñeiros do mundo son iguais, ollos cansos da noite de traballo, roupa ensalitrada, cigarrillo na boca, e se hai peixe sorriso e se non hai, cara de poucos amigos.Hoxe sorrían. Os barquiños eran cascaróns, pequenos, a vela, de madeira.Puxenme a falar co que parecía o patrón dun e flipei, saían ata case 10 millas, sen radio, sen motor e sen nada de nada. E se fai malo? Tiramos a ancla e esperamos-Oleee!!Sorrinlle e asentín coa cabeza, ten que ser duro.

Subimos o barco, un bote de pasaxeiros cunhas 40 prazas, todo fechado en vidros como se fose un submarino, co tracatra do motor medio cabeceei, acordando para escoitar a un señor que falaba na lingua local dende a parte de diante ate o último sillón onde lle respostaba unha muller, a cousa animouse e o home, moi comprensivo cos dous branquiños, comezou a falar en portugués, e xa todos nos descojonabamos coas ocurrencias destes dous, ate se puseron a cantar e todo.



O chegar a illa, tras dúas horas de movemento, aínda faltaba desembarcar, os barcos, o Vodacom facía tempo que chegara, anclaban a unha distancia prudente do portiño, e de alí saían lanchas e embarcacións de madeira para recoller os pasaxeiros e levalos a terra, tras pagar unhas moedas claro, que remedio, ou iso ou saes nadando coa mochila na boca.



No porto un home bestido de uniforme (verde) ollou para nos e fixo un xesto de aviso moi pouco sutil o seu colega, a polos brancos. Eu xa me alterei, que si hai que pagar por entrar na illa, pero que me estas contando, nos por ser brancos, non, non, que todos os que visitan, e estes todos?,son residentes, todos?! non mo creo, e os coñeces a todos? Si.



Cuando o tipo xa pensaba que nos convecera, eu saín co meu argumento aplastante, pero eu pago 100Mt que son residente en Lichinga, non son turista, e saquei o pasaporte, os sorprendidos guardas leían o permiso de residencia precaria como se ai fosen a ler a fórmula secreta da cocacola. Esta ben, cobralle 100Mt, é dos nosos, case mozambicano. -Encantame cando din isto.



Así comezamos a andar pola praia buscando o sitio, Chalo oteaba no mar, un pouco máis para aqui un poco máis. a area estaba chea de conchas, pedriñas, e cachos dunha especie de pedras con buracos...alí!!alí é bo sitio, seguro.
E cos seus movementos rápidos e nerviosos, o meu compañeiro, colleu todo o necesario para meterse na auga e púsose a andar pola auga, a andar porque a marea estaba moi moi baixa.
Alá no fondo había un pescadores que ían andando e colocando unhas redes.
Eu deiteime na area a desfrutar daquel paraiso, sol, calma, unha auga completamente azul, aire puro, mil paxaros a cantar.
Logo o Chalo saíu todo emocionado e pasoume a camara subacuática, e eu veña a andar, e así sen darme conta de como, comecei a mergullar no meu primeiro arrecife de coral, precioso!!!, centos de peces de cores o meu redor, curioseando, fuxindo, danzamdo por alí, e embaixo, estes seres, os corais, con as súas cores e formas. É como mergullar nunha peceira enorme, estiven desfrutando de todo aquilo o máximo de tempo que o corpo me permitiu, cando comecei a tremer tiven que sair, pero cun sorriso como un mundo.

Entrou outra vez o Chalo e eu fiquei exausto na area, a ver o infinito e desfrutar daquel paraiso, porometéndome que voltaría con máis tempo.

As 3 horas e media de chegarmos saía o barco, así que aínda mollados percorrimos a praia casi deserta ata o portiño e, outra vez embarcacións e outra vez Inhaca Lines, pero o sorriso non no lo quitaba ninguén.

ADICADO A LORE E PABLO, DESCUBRIR UN ARRECIFE E SABER QUE VEN UNHA NOVA VIDA, QUE ALEGRÍA, DESFRUTADE!!

11/07/09

El sábado salimos del hotel muy temprano, queriamos coger el único barco que sale al día para Inhaca, unas islas a 27 kilómetros y dos horas de navefgación desde Maputo. Al llegar al puerto un joven nos habló, aquí el Vodacom cuesta tanto y allí el Inhaca Lines tanto, era bastante menos, así que decidimos irnos en el barco de los nacionales.

La espera fue divertida, en el puerto de bajura, rodeados de marineros, todos los marineros del mundo son iguales, ojos cansados de la noche de trabajo, ropa ensalitrada, cigarrillo en la boca, y si hay pescado sonrisa y si no hay cara de pocos amigos. Los barquitos eran cascaronos, pequeños, a vela, de madera,. Me puse a hablar con el que parecía el patrón de uno y flipé, salían hasta casi 10 millas,sin radio, sin motor y sin nada de nada. Y si hace malo? Tiramos el ancla y esperamos.-Oleeeee!!Le sonreí y asentí con la cabeza, tiene que ser duro.

Subimos al barco, un bote de pasajeros con una 40 plazas, todo cerrado en vidrios como si fuera un submarino. Con el tracatra del motor medio cabecee, despertando para escuchar a un señor que hablaba en lengua local desde la parte de delante, hasta el último sillón, donde le respondía una mujer, la cosa se animó, y el hombre, muy comprensivo con los dos blanquitos, comenzó a hablar en portugués, y ya todos nos descojonabamos con las ocurrencias de estos dos, hasta se pusieron a cantar y todo.

Al llegar a la isla, tras dos horas de movimiento, aun faltaba desembarcar. Los barcos, el Vodacom hacía rato que había llegado, anclaban a una distancia prudencial del puertito, y de allí salían lanchas y embarcaciones de madera para recoger a los pasajerosy llevarlos a tierra, tras pagar unas monedas claro, que remedio, o eso o sales nadando con la mochila en la boca.

En el puerto un hombre bestido de uniforme (verde) nos miró e hozo un gesto de aviso muy poco sutil a su colega, a por los blancos. Yo ya me alteré, que si hay que pagar por entrar en la isla, pero que me estas contando,nosotros por ser blancos, no no que todos los visitantes, y estos?, son residentes, todos?! no me lo creo, y los conoces a todos? Si.

Cuando el tipo ya estaba creía habernos convencido, yo salí con mi argumento aplastante, pero yo pago 100Mt que soy residente en ichinga, no soy turista, sacando el pasaporte donde los sorprendidos guardas leían el permiso de residencia precaria, como si ahi fueran a encontrar la fórmula de la cocacola. Está bien, cobrale 100Mt, es de los nuestros, casi mozambicano.-Me encanta cuando dicen esto.

Así comenzamos a andar por la playa buscando el sitio, Chalo oteaba el mar, un poco más para aquí, un poco más. La arena estaba llena de conchas, piedritas, y cachos de una especie de piuedras con agujeros....allí!, allí es buen sitio, seguro.

Y con sus movimientos rapidos y nerviosos, mi compañero, cogió todo lo necesarioo para meterse en el agua y se puso a andar y andar, porque la marea estaba muy muy baja.

Allá en lo hondo había pescadores que iban andando y colocando unas redes.

Yo me acosté en la erenaa disfrutar de aquel paraiso, sol, clama, un agua completamente azul, aire puro, mil pájaros cantando.

Luego Chalo salió todo emocionado y me pasó la camara subacuática, y yo venga a andar, y así, sin darme cuenta de cómo, comencé a sumergirme en mi primer arrecife de coral, precioso!!!, cientos de peces de colores a mi alrededor, curioseando, huyendo, danzando por allí, y debajo estos seres, los corales, con sus colores y formas. Es como sumergirte en una pecera enorme, estuve disfrutando de todo aquello el máximo tiempo que la temperatura del cuerpo me permitió, cuando comencé a temblar tuve que salir, pero con una sonrisa como un mundo.

Entró otra vez Chalo y yo me quedé exausto en la arena, a ver el infinito y disfrutar de aquel paraiso, haciendome la promesa de volver con más tiempo.

A las 3 horas y media de nuestra llegada, salía el barco, así que aún mojados recorrimos la playa casi desierta hasta el portiño y, otra vez embarcaciones, y otra vez Inhaca Lines, pero la sonrisa no me la quitaba nadie.


viernes, 18 de septiembre de 2009

Bilene e as chapas

Tras a intensa experiencia en Tofo, tocou novamente chapa, por case un día, dende Inhambane o cruzamento de estrada pasado Xai-Xai, nun pobo chamado Nacia, o camiño non foi tan malo como a ida, tamén porque o bus era mellor, e os nosos asentos estaben ben situados (xa non somos principiantes nesto do transporte público).
O momento subrealista foi cando os do "radar" pararon o bus, e o conductor empezou a descojonarse:" Me cazaron, pero se ata me avisaron antes, se me pasou" lle decía ós policías mentres lle extendían o regalito. O poli botou un vistazo o bus e dixo:"hoxe non imos falar do sobrenumero de persoas, só da velocidade"
Pareceme incrible como levan as cousas aquí, realmente é outro ritmo e outra forma de velo todo, a xente se busca a vida como pode, moita necesidade e pouca imaxinación, pero o intentan, e o sorriso e case permanente.
Despois do cruzamento tivemos que camiñar un pouco ata onde se apañaba a chapa, eu estaba farto, e non quería saber máis de chapas, prezos e demáis, e pasei dunha que me parecía cara, o Chalo razoaba: e que facemos quedar aquí, estase facendo de noite"
Bueno, apañamos unha chapa na que non cabía nin un imperdible, eu ía sentado de costas sobre un ferro que se quentaba co motor, con dous tipos todos cegos enfrente, que se descojonaban e bromeaban co branco,en fin. Cando o meu rabo ( cu) estaba entre acostumarse e ficar durmido a chapa parou, un coche tivera un accidente, non fora unha cousa pequena, era un todoterreo e estaba esmagado contra unha arbore, dera sabe deus cantas voltas de campá, e case non se veía se non fora pola poeira que levantara.
Cando avancei cara o coche, todo o mundo tentaba darlle a volta, Chalo todo metido no papel empurraba, eu cheguei só para dar un pequeno tirón dunha corda, e o coche esmagado voltou a súa posición natural, o Chalo pensaba que había alguén dentro, pero que va, xa ía camiño do hospital, aquelo era un acto de solidaridade coa grúa, ou quen viñera a remolcar o carro.
Logo do acontecido chegamos a Bilene, unha zona turística, nun lago con conexión temporal o mar, e unha barreira de dunas enfronte, moi chulo.
Non buscamos demasiado, chegamos o primeiro sitio, hai cuartos, non, pero temos sitio para acampar, e así acabei durmindo nun chan tan duro que parecía pedra, ainda que fose area.

O día seguinte acordei coa luz e os dous millóns de Boers que andaban a facer ruido por alí, putos.
Baixamos o lago, e mentras eu tomaba o sol e medio estiraba as costas, o Chalo se puso a mergullar para ver que había por alí, non eran nin as 7:30, que valor. Fumos a matabichar o restaurant, fora o sol, e decidimos alugar un pequeno bote para ir o outro lado la lagoa, onde as dunas.
Chamanlle as praias das tartarugas, na area non vimos rastro, pero no mar, ese Índico que batía forte, pareceume ver unha mentras controlaba o Chalo que escaneaba unhas rochas entre a escuma das ondas.











Logo decidimos ir a parte interna, a lagoa. O fondo era de pedras e polo medio tiña un montón de peixes de cores, era como unha pecera moi grande, con cores, eu flipando, coa cámara subacuática do Chalo, zas zas. Non aguantei moito, o frio, o cansancio, facía que as apneas non foran moi prolongadas, pero flipei moito, e a media tarde, co sol xa baixando moi rápido, voltamos o camping.
O día seguinte tocou novamente sair, esperar no pobo, mentres que todo o mundo ollaba a eses dous brancos malucos, con mochilas e pintas. Góstame moito sentar en cualquer parte e ollar a xente pasar, meninos a comprar pan, as mulleres que venden na rúa encendendo os seus fogóns de leña para preparar un cha (té) ou frango (polo) ou sabe deus que. Todo o mundo está facendo algo, aquí a vida non é fácil, para algúns, porque o grupo dos ricos, que os hai, e xa non son os colonos portugueses, cada vez son máis ricos, mentres o pobo, cobra o mínimo por traballos de sete días, ou gaña dous ou tres meticais (10 centimos de €) por cada venta que fan de cualquer cousa que podas imaxinar.
Finalmente apañamos unha chapa, que ía ata arriba, estiven a bromear cunhas señoras alí dentro que se partían conmigo. Despois de unha hora de dar voltas polo pobo buscando a última sardiña que meter na lata saimos a estrada. A metade de camiño control policial, e resulta que o conductor non levaba o carnet,ai madre, o policía, reflexibo dixo, a xente de dentro non ten a culpa, así que continue e a volta falamos!Olé, non me imaxino a un picoleto sendo tan práctico alá na desenvolvida España.
Continuamos ata o cruzamento e alí foi un visto e non visto, baixar dunha e subir a outra, aínda que eu non tiña presa e regateei co conductor, vendo todas as demáis chapas e dicindo, se non fas prezo voume noutra amigo, que esta está ata arriba.
A imaxe non minte, mochilas nas pernas, o chalo cun neno encima, que non falaba portugues e flipaba con nós e eu partíndome o cu (que bastante partido me quedou de tanta chapa).

O chegar a Maputo buscamos un hotel barato, que parecía a casa dos monsters, ou unha obra social de Cajamadri, porque tela, era o Andalucía, e para ser unha escola de hostelería, non tiña nn auga quente nos cuartos, e non sabían, ou máis ben querían dicir, se era temporal ou para sempre.


Saímos a grande cidade e nos regalamos unha comida de aupa, peixe, almexas e lasaña, era a primeira comida quente o mediodía que facíamos en moitos días, que gozada.


NUNCA PARA ATRÁS SEMPRE PARA ADIANTE,
PA´TRAS NIN PA COLLER IMPULSO...

Tras la intensa experiencia en Tofo, tocó nuevamente chapa, por casi un día, desde Inhambane Al cruce de carretera pasado Xai-Xai, en un pueblo llamado Nacia, el camino no fue tan malo como la ida, también porque el bus era mejor, y nuestros asientos estaban bien ubicados (ya no somos novatos en esto del transporte público).

El momento subrealista fue cuando los del "radar" pararon el bus, y el conductor empezó la descojonarse:" Me cazaron, pero si hasta me avisaron antes, se me pasó" le decía a los policías mientras le extendían el regalito. El poli echó un vistazo al bus y dijo:"hoy no vamos a hablar del sobrenumero de personas, sólo de la velocidad"
Me parece increíble como llevan las cosas aquí, realmente es otro ritmo y otra forma de verlo todo, la gente se busca la vida como puede, mucha necesidad y poca imaginación, pero lo intentan, y la sonrisa es casi permanente.

Después del cruce tuvimos que caminar un poco hasta donde se cogía la chapa, yo estaba harto, y no quería saber más de chapas, precios y demáis, y pasé de una que me parecía cara, el Chalo razonaba: y que hacemos quedar aquí, se está haciendo de noche"
Bueno, cogimos una chapa en la que no cabía ni un imperdible, yo iba sentado de espaldas sobre un hierro que se calentaba con el motor, con dos tipos todos ciegos enfrente, que se descojonaban y bromeaban con el blanco,en fin. Cuando mi rabo ( culo) estaba entre acostumbrarse y quedar dormido la chapa paró, un coche había tenido un accidente, no había sido una cosa pequeña, era un todoterreno y estaba aplastado contra un árbol, había dado sabe dios cuantas vueltas de campana, y casi no se veía si no fuera por la polvareda que había levantado.

Cuando avancé hacia el coche, todo el mundo intentaba darle la vuelta, Chalo todo metido en el papel empujaba, yo llegué sólo para dar un pequeño tirón de una cuerda, y el coche aplastado volvió a su posición natural, el Chalo pensaba que había alguien dentro, pero que va, ya iba camino del hospital, aquelo era un acto de solidaridad con la grúa, o quién viniera a remolcar el carro.

Y así llegamos la Bilene, una zona turística, en un lago con conexión temporal al mar, y una barrera de dunas enfrente, muy chulo.
No buscamos demasiado, llegamos al primer sitio, hay cuartos, no, pero tenemos sitio para acampar, y así acabé durmiendo en un suelo tan duro que parecía piedra, aunque fuera arena.

El día siguiente me desperté con la luz y los dos millones de Boers que andaban a hacer ruido por allí, putos.
Bajamos al lago, y mientras yo tomaba el sol y medio estiraba las costas, el Chalo se puso a sumergir para ver que había por allí, no eran ni las 7:30, que valor. Fumos a matabichar el restaurant, había sido el sol, y decidimos alquilar un pequeño bote para ir lo otro lado lana laguna, donde las dunas.
Le llaman la playa de las tortugas, en la arena no vimos rastro, pero en el mar, ese Índico que batía fuerte, me pareció ver una mientras controlaba al Chalo que escaneaba unas rocas entre la espuma de las olas.
Luego decidimos ir a la parte interna, la laguna. El fondo era de piedras y por medio tenía un montón de peces de colores, era como una pecera muy grande, con colores, yo flipando, con la cámara subacuática del Chalo, zas zas. No aguanté mucho, el frio, el cansancio, hacía que las apneas no fueran muy prolongadas, pero flipé mucho, y a media tarde, con el sol ya bajando muy rápido, voltamos el camping.
Al día siguiente tocó nuevamente salir, esperar en el pueblo, mientras que todo el mundo miraba a esos dos blancos malucos, con mochilas y pintas. Me gusta mucho sentarme en cualquer parte y mirar la gente pasar, meninos a comprar pan, las mujeres que venden en la calle encendendo sus fogones de leña para preparar un cha (té) o frango (pollo) o sabe dios que. Todo el mundo está haciendo algo, aquí la vida no es fácil, para algunos, porque el grupo de los ricos, que los hay, y ya no son los colonos portugueses, cada vez son más ricos, mientras el pueblo, cobra el mínimo por trabajos de siete días, o gana dos o tres meticais (10 centimos de €) por cada venta que hacen de cualquer cosa que puedas imaginar.
Finalmente cogimos una chapa, que iba hasta arriba, estuve bromeando con unas señoras allí dentro que se partían conmigo. Después de una hora de dar vueltas por el pueblo buscando la última sardina que meter en la lata salimos a la carretera. A mitad de camino control policial, y resulta que el conductor no llevaba el carnet,ay madre, el policía, reflexibo dijo, la gente de dentro no tiene la culpa, así que continue y a la vuelta hablamos!Olé, no me imagino a un picoleto siendo tan práctico allá en la desarrollada España.

Continuamos hasta el cruce y allí fue un visto y no visto, bajar de una y subir a otra, aunque yo no tenía presa y regateé con el conductor, viendo todas las demáis chapas y diciendo, si no haces precio me voy en otra amigo, que esta está hasta arriba.
La imagen no miente, mochilas en las piernas, el chalo con un niño encima, que no hablaba portugués y flipaba con nosotros y yo partiendome el culo (que bastante partido me quedó de tanta chapa).

Al llegar a Maputo buscamos un hotel barato, que parecía la casa de los monsters, o una obra social de Cajamadri, era el Andalucía, y para ser una escuela de hostelería, no tenía ni agua caliente en los cuartos, y no sabían, o más bien querían decir, si era temporal o para siempre jamás.
Salimos a la grande ciudad y nos regalamos una comida de aupa, pescado, almejas y lasaña, era la primera comida caliente al mediodía que hacíamos en muchos días, que gozada.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Tofo, un paraiso

Despois da aventura do Kruger, Limpopo, e un sábado noite subrealista, con bronca entre borrechos e as dependentas do sitio onde ceabamos algo, na que Chalo se meteu e case leva, mentres eu ria dende a mesa e observaba todo(el como bo Don Quijote,eu como mal Sancho Panza).E para rematala noite un concerto de Hip hop no Africaaa baaaaar, moi divertido, e subrealista, cunhas letras moi o día de todo o que pasa na vida da xente aquí.

Pois despois de todo iso decidimos apañar unha chapa e tirar para o norte, Inhambane. Quen podía pensar que unha viaxe dunhas 6 horas podía levar un día enteiro, o primeiro sair, ainda que o cobrador nos prometía que en pouco tempo saiamos, ata que aquel minibus destartalado non estivo cheo a reventar non saiu, e logo para na gasoliñeira, ata que xuntan a pasta dos billetes non poñen combustible, e a policía, en fin tardamos unha eternidade só sair de Maputo:Logo o camiño mortal, dores varias de corpo e cabeza e moito tracataa, mil paradas, o tipo inda foi recollendo a xente polo camiño, no último tramo ía un montón depé diante o lado da porta, realmente coller unha chapa neste pais é toda unha experiencia.

Chegamos de noite a Inhambane así que só nos quedou buscar un sitio onde durmir e descansar un pouco. O alvergue o que queríamos ir estaba tomado por unha orda de Boer (ai que mania lles estou collendo) que nos miraron como intrusos o vernos chegar coas mochilas, e farfullaron al go en ingles que non quisen entender. Así que acabamos na escola de hosteleria, o lado da estación de trens, un sitio tranquilo e limpo.

O día seguinte tras matabichar nunha cafetería moi chula con xardín e un mozo a tocar guitarra e unha moza a cantar, pasear un pouco pola cidade, cos mochilóns claro. Apañamos a chapa para Tofo.Só foi unha hora e a paixase magnífica, con moitas palmeiras, un humedal, e a terra moi areosa.
Chegamos a praia, unha increible barreira de kilometros e kilometros con dunas e vexetación.
O primeiro Loche non nos convenceu e decidimos irnos o máis alonxado,O Bambozii, o chegar alí nos dixeron que cabanas para dous non quedaban e que só tiñan sitio na cabana compartida, unha gran cabana redonda con sitio para 14 persoas.
Deixamos todo e fumos para a praia. O Chalo estaba eufórico, pensando en mil actividades, en mil posibilidades. Eu teño un ritmo máis lento e só de ouvilo me cansaba máis e máis.

Falamos cunha oficina de mergullo de alí mesmo e quedamos para ir facer snorkel con eles o día seguinte, o meu compi quería facer doblete e logo ir bucear con botella, pero eu non tiña forzas nin para levantarme da area, así que como di aquel:Tumbado na praia boca arribaaaa!!!!

Un desaguisado estomacal me tivo case a noite en vela, así que o día seguinte estaba feito polvo, aínda así as gañas do Chalo animabanme.

Cando estabamos montados no barco, unha semirrixida duns 12 metros, e chupando un vento da leche, eu só podía collerme a corda e desexar que aquel vento, aquel frío e aquel malestar pasaran pronto.
Fumos recorrendo a costa, íamos buscando e buscando pero nada, e por fin tras case unha hora de periplo, alí estaba.
Nos tiramos a auga a todo trapo, menuda experiencia, comezamos a aletear e desfrutar daquela mole de bicho, un tiburón balea, que dicir, incrible...
Aleteamos como media hora, o resto da xente foi desistindo, pero Chalo, e eu un pouco máis atrás non deixabamos de perseguir o bicho, que nin se inmutaba coa nosa presencia, a sensación de estar no seu medio, o seu ritmo e poder disfrutalo foi incrible. O cansancio, o mal corpo, todo pasouse, e ainda que pensaba que ía acabar afurricando, aguantei o tirón e desfrutei daquel maravilloso espectáculo.


O resto do día foi sorriso e "Tio un tiburón ballenaaaa", moi bom.
A sesta na praia foi épica, adiqueime a contemplación e recuperar un poco de enerxía, sen tirar da cara o sorriso.
GRACIAS CHALO, POR ESTE E MIL MOMENTOS INCRIBLES NA NOSA ÁFRICA INDOMITA, SIGUE SORRINDO
Después de la aventura del Kruger, Limpopo, y un sábado noche subrealista, con bronca entre borrechos y las dependientas del sitio donde cenábamos algo, en la que Chalo se metió y casi lleva, mientras yo reía desde la mesa y observaba todo.(él como buen Don Quijote,yo como mal Sancho Panza)Y para rematar la noche un concierto de Hip hop en el Africaaa baaaaar, muy divertido, y subrealista, con unas letras muy al día de todo lo que pasa en la vida de la gente aquí.

Pues después de todo eso decidimos coger una chapa y tirar para el norte, Inhambane. Quien podía pensar que un viaje de unas 6 horas podía llevar un día entero, el primero sair, ainda que el cobrador nos prometía que en poco tiempo salgamos, hasta que aquel minibus destartalado no estuvo lleno a reventar no salió, y luego para en la gasolineira, hasta que juntan la pasta de los billetes no ponen combustible, y la policía, en fin tardamos una eternidad sólo salir de Maputo:Luego el camino mortal, dolores varios de cuerpo y cabeza y mucho tracataa, mil paradas, el tipo todavía fue recogiendo a gente por el camino, en el último tramo iba un montón depié delante al lado de la puerta, realmente coger una chapa en este país es toda una experiencia.

Llegamos de noche a Inhambane así que sólo nos quedó buscar un sitio donde dormir y descansar un poco. El alvergue al que queríamos ir estaba tomado por una orda de Boer (ay que mania les estoy cogiendo) que nos miraron como intrusos al vernos llegar con las mochilas, y farfullaron algo en inglés que no quise entender. Así que acabamos en la escuela de hosteleria, al lado de la estación de trenes, un sitio tranquilo y limpio.

Al día siguiente tras matabichar en una cafetería muy chula con jardín y un joven a tocar guitarra y unachica a cantar, pasear un poco por la ciudad, con los mochilones claro. Cogimos la chapa para Tofo.Sólo fue una hora y el paisaje magnífica, con muchas palmeras, un humedal, y la tierra muy areosa y blanca.
Llegamos a la playa, una increible barrera de kilometros y kilometros con dunas y vegetación.
El primero Loche no nos convenció y decidimos irnosal más alejado,el Bambozii, al llegar allí nos dijeron que cabañas para dos no quedaban y que sólo tenían sitio en la cabaña compartida, una gran cabaña redonda con sitio para 14 personas.
Dejamos todo y fuimos para la playa. El Chalo estaba eufórico, pensando en mil actividades, en mil posibilidades. Yo tengo un ritmo más lento y sólo de oírlo me cansaba más y más.

Hablamos con una oficina de buceo de allí mismo y quedamos para ir a hacer snorkel con ellos al día siguiente, mi compi quería hacer doblete y luego ir a bucear con botella, pero yo no tenía fuerzas ni para levantarme de la arena, así que cómo dice aquel:Tumbado en la playa boca arribaaaa!!!!

Un desaguisado estomacal me tuvo casi la noche en vela, así que al día siguiente estaba hecho polvo, aun así las ganas del Chalo me animaban.

Cuando estábamos montados en el barco, una semirrigida de unos 12 metros, y chupando un viento de la leche, yo sólo podía cogerme a la cuerda y desear que aquel viento, aquel frío y aquel malestar pasaran pronto.
Fuimos recorriendo la costa, ibamos buscando y buscando pero nada, y por fin tras casi una hora de periplo, allí estaba.

Nos tiramos al agua a todo trapo, menuda experiencia, comenzamos a aletear y disfrutar de aquella mole de bicho, un tiburón ballena, que decir, increíble...

Aleteamos cómo media hora, el resto de la gente fue desistiendo, pero Chalo, y yo un poco más atrás no dejábamos de perseguir al bicho, que ni se inmutaba con la nuestra presencia, la sensación de estar en su medio, su ritmo y poder disfrutarlo fue increíble. El cansancio, el mal cuerpo, todo se pasó, y aunque pensaba que iba a acabar echando los higados, aguanté el tirón y disfruté de aquel maravilloso espectáculo.

El resto del día fue sonrisa y "Tio un tiburón ballenaaaa", muito bom.
La siesta en la playa fue épica, me dediqué a la contemplación y recuperar un poco de energía, sin tirar de la cara la sonrisa.

jueves, 27 de agosto de 2009

Saindo do Kruger

Saímos á fría mañá, o sol aínda era unha esperanza entre a bretema da mañá.Corre que te corre para entrar pronto no parque.
-Hoxe é o día tio, hoxe vemos felinos seguro, é o que nos falta.
Eso son gañas, claro que si.
Entramos pola porta e andivemos pola estrada de asfalto.

O rato de seguir a frente vimos unha aguia a matabichar nunha arbore, zas zas, fotiiiicoooo.
Continuamos e un grupo de coches de todo tipo bloqueaban a estrada, todo o mundo vendo para a dereita moi atento, se notaba a tensión.
Chalo foi pondo o coche na dereita e cando alguén se moveu do arcen, zas, nos puxemos diante dun coche alto de safari e en primeira línea, preguntoulle que que había alí e o corazón comezou a saltar...
Leóns. Eu veña a buscar e buscar, e nada, claro as orientacións eran en inglés, que si tree que si right, joer que esto esta cheio de treees e riggghtsss. Seguín o meu instinto, ousexa ver cara onde miraba a peña e escanear a zona cos prismáticos.
Ostia Chalo que están aí tumbadoooos, son dous machos con melena e todo mira,mira. Que subidón, o rei da selva a matabichar un ñu ou algo escuro diante nosa, cos fuciños vermellos e a melena ó vento.
Coa boa posición que tiñamos non paramos de ver, fotografiar, e flipar.
Cando os leóns se fartaron de darlle ó dente e se tumbaron, tan panchos, a durmir unha sesta mañaneira, nos fumos dalí. Proseguimos a nosa andaina, a idea, pasar o día a ver bichos e ir tirando cara a fronteira entre o Kruger e o Limpopo, e dicir, entre Africa do Sul e Moçambique.
Esto era a teoría claro, porque o rato de sair de onde vimos os leóns apareceron uns babuinos no costado do carro, que logo se convertiron nunha auténtica marabunta de bichos de todos os tamaños que se cruzaron diante dos nosos ollos, e baixaron a un río a montala. Cómo se parecen estes carallos a nós, mira que somos monos!

Proseguimos o noso día co subidón dos leóns, e nos a buscalos en pistas de terra e eles aladiño do asfalto. O día foi uma misturas de sensación, vimos unha chea de animais, e seguimos unha pista de terra que nos levaba o norte, por onde, para segundo subidón do día ollamos outra chea de carros e diante que, pois un grupo de novos leóns e femias, a durmir nunha sombra...genial.
O día foi redondo, bichear, falar e unha paisaxe completamente distinta o visto nos outros días.

Xa no asfalto comezamos a meterlle brasa o coche, se pillamos un ñu o destrozamos, porque a fronteira fechaba as 15:00 e xa era tarde para todo o que nos faltaba...pero aínda nos faltaban sorpresas, outro grupo de coches e outra vez a preguntar, que carallo vedes booooeeersss do carallo??
-Leopard.
Ai oma, alí nunha rama dunha árbore no medio da sabana, apareceron, tras deixarme os ollos cos prismáticos e desesperar a Chalo que tentaba de orientarme, as manchas dun leopardo, a esa distancia por min como se colgaron unha manta desas dos setenta co leopardo pintado, porque non o vin moito, ainda que o desfrutei.

Seguimos camiño, e o entrar na última pista de terra, mírame ou cinco carros 4x4, que levaban de todo, ata unha pá colgada detrás, unha machada, bidóns de auga (só lembrarvos que nos iamos nun Kia Pikanto, con coitelo de super e garrafa de auga,je,je) Certamente eran boers flipados, que van preparados para que a terceira guerra mundial os colla de safari e poder tirarse o monte.
Chegamos a fronteira, e porta entre parques, e os boers aínda estaban por alí, para eso tantas presas?Tiñamos media hora para que fechara.
O pasar para o lado moçambicano sentín unha sensación de ledicia no peito, unha familiaridade, un bo rollo, que foi a máis coas bromas cos guardas da fronteira.
De Lichinga?? e por aquí?
E logo cando tocou pagar a entrada do parque 300 Mt para turistas 150Mt para nacionais.Eeeee
que eu son residente en Lichinga, mira o meu pasaporte.
A muller veíase totalmente desorientada, chamou a outro guarda, e empezaron a ver o pasaporte e o visado como se fose a por ali:

MOÇAMBICANO DE ESPIRITU,BLANQUIÑO,ISO SÍ,PERO CASE DE AQUI...

Creo que o que máis lles convenceu, ademáis das minhas brincadeiras en perfeito portuñol, foi o feito de que tentase escaquear 150Mt, cousa que todo Moçambicano que se precie tenta facer, claro.
O guarda concluíu: é de aquí. (O meu sorriso, como un plato)
Aínda se descojonaron un rato máis de nos o ver o cochiño que nos ía levar:Ide despacio...

O levar 20 min do Limpopo dimonos conta porque as risas, aquelo era un patatal, o carro a bater e brincar por todas partes, e todo o máis que veíamos era algún paxariño, nunha paisaxe totalmente salvaxe e sen ningún tipo de coidado, so carreteira principal.
Aínda nos pasaron algún que outro boer a todo meter carón, e o pick-up dos guardas, con metralletas e todo e partindose o cu de nos e saudando.

Cuando entramos na pista do camping xa estaba empezando a noite, o camiño cheo de pedras, cantos, area, varios momentos de tensión ben resoltos polo Chalo, que o estaba pasando en grande e dandoo todo co cochiño, foi como 1 hora de sufrimento, que nos quedamos que nos quedamos, pero o final chegamos. Entramos ata o fondo.

Viu correndo o guarda do parque, que nas escuras o pasamos sen velo.

A cara dos boers cos seus 4x4, con remolque que se convirte en tenda de camping, leña para a fogueira, mesas, cadeiras, cociñas a gas butano, filetóns e vamos todo e máis do que precises nun camping, foi un poema,
pero voooos?,
"si nós, con un Picanto e un par, gitanos, bicheros y cañeros, que pasa!!"



SIVIA AI TES O TEU LEÓN, DESFRUTAO E UN ABRAZO

Salimos a la fría mañana, el sol aún era una esperanza entre la niebla de la mañana.Corre que te corre para entrar pronto en el parque.
-Hoy es el día tío, hoy vemos felinos seguro, es lo que nos falta.
Eso son ganas, claro que sí.
Entramos por la puerta y anduvimos por la carretera de asfalto. Al rato de seguir adelante vimos un águila a "matabichar" en un árbol, zas zas, fotiiiicoooo.
Continuamos y un grupo de coches de todo tipo bloqueaban la carretera, todo el mundo viendo para la derecha muy atento, se notaba la tensión.
Chalo fue poniendo el coche en la derecha y cuando alguien se movió del arcen, zas, nos pusimos delante de un coche alto de safari y en primera línea, le preguntó que qué había allí y el corazón comenzó a saltar...
Leones. Yo venga a buscar y buscar, y nada, claro las orientaciones eran en ingles, que sí tree que sí right, joer que esto está lleno de treees y riggghtsss. Seguí mi instinto, osea ver cara donde miraba la peña y escanear la zona con los prismáticos.
Ostia Chalo que están ahí tumbadoooos, son dos machos con melena y todo mira,mira. Que subidón, el rey de la selva a matabichar un ñu o algo oscuro delante nuestra, con los hocicos rojos y la melena el viento.



Con la buena posición que teníamos no paramos de ver, fotografiar, y flipar.
Cuando los leones se hartaron de darle al diente y se tumbaron, tan panchos, a dormir una siesta mañanera, nos fuimos de allí.Proseguimos nuestro camino, la idea, pasar el día a ver bichos e ir tirando hacia lapuerta entre lo Kruger y el Limpopo, es decir, la frontera entre Africa del Sul y Moçambique.
Esto era la teoría claro, porque al rato de salir de donde vimos los leones aparecieron unos babuinos en el costado del carro, que luego se convirtieron en una auténtica marabunta de bichos de todos los tamaños que se cruzaron delante de nuestros ojos, y bajaron a un río a montarla. Cómo se parecen estos carallos a nosotros, mira que somos monos!

Proseguimos nuestro día con el subidón de los leones, y nosotros a buscarlos en pistas de tierra y ellos aladito del asfalto. El día fue una mezcla de sensaciones, vimos un montón de animales, y seguimos una pista de tierra que nos llevaba al norte, por donde, para segundo subidón del día nos encontramos otro montón de carros y delante que, pues un grupo de jovenes leones y hembras, a dormir en una sombra...genial.
El día fue redondo, bichear, hablar y un paisaje completamente distinto a lo visto en los otros días.

Ya en el asfalto comenzamos a meterle brasa al coche, si pillamos un ñu lo destrozamos, porque la frontera cerraba a las 15:00 y ya era tarde para todo lo que nos faltaba...pero aún nos faltaban sorpresas, otro grupo de coches y otra vez a preguntar, que carajo veis booooeeersss ??
-Leopard.
Ai oma, allí en una rama de un árbol en medio de la sabana, aparecieron, tras dejarme los ojos con los prismáticos y desesperar a Chalo que intentaba orientarme, las manchas de un leopardo, a esa distancia por mí cómo se colgaron una manta de esas de los setenta con el leopardo pintado, porque no lo vi mucho, aunque lo disfruté.

Seguimos camino, y al entrar en la última pista de tierra, mirame ese lado que esto es zona de guepardo, sí sí , dame cocacolaaaaaa, nos pasaron como cuatro o cinco carros 4x4, que llevaban de todo, hasta una pala colgada detrás, un hacha, bidones de agua (sólo recordaros que nosotros íbamos en un Kia Pikanto, con cuchillo de super y garrafa de agua,je,je) Ciertamente eran boers flipados, que van preparados para que la tercera guerra mundial los coja de safari y poder tirarse al monte.
Llegamos a la frontera, y los boers aún estaban por allí, para eso tantas prisas?Teníamos media hora para que cerraran.
Al pasar para el lado moçambicano sentí una sensación de alegría en el pecho, una familiaridad, un bueno rollo, que fue a más con las bromas con los guardas de la frontera.
De Lichinga?? y por aquí?
Y luego cuando tocó pagar la entrada del parque 300 Mt para turistas 150Mt para nacionales.Eeeee
que yo soy residente en Lichinga, mira mi pasaporte.
La mujer se veía totalmente desorientada, llamó a otro guarda, y empezaron a ver el pasaporte y el visado como se fuera la por ali:
MOÇAMBICANO DE ESPIRITU,BLANQUITO,ESO SÍ,PERO CASI DE AQUI...

Creo que lo que más les convenció, ademáis de mis bromas en perfeto portuñol, fue el hecho de que intentara escaquear 150Mt, cosa que todo Moçambicano que se precie intenta hacer, claro.
El guarda concluyó: es de aquí. (Mi sonrisa, como un plato)
Aun se descojonaron un ratón más al ver el cochito que nos iba a llevar:Id despacio...

Al llevar 20 mín del Limpopo nos dimos cuenta porque las risas, aquello era un patatal, el carro a batir y saltar por todas partes, y todo lo más que veíamos era algún pajarito, en un paisaje totalmente salvaje y sin ningún tipo de cuidado, sólo carretera principal.
Aún nos pasaron algún que otro boer a todo meter cabrón, y el pick-up de los guardas, con metralletas y todo y partiéndose el culo de nosotros y saludando.

Cuando entramos en la pista del camping ya estaba empezando la noche, el camino lleno de piedras, cantos, arena, varios momentos de tensión bien resueltos por el Chalo, que lo estaba pasando en grande y dandolo todo con el pequeño, fue cómo 1 hora de sufrimiento, que nos quedamos que nos quedamos, pero al final llegamos. Entramos hasta el fondo.

Vino corriendo el guarda del parque, que en las oscuras lo pasamos sin verlo.

La cara de los boers con sus 4x4, con remolque que se convenirte en tienda de camping, leña para la hoguera, mesas, sillas, cocinas a gas butano, filetones y vamos todo y más de lo que precises en un camping, fue un poema:
pero voooosoootrooooos?,
"sí nosotros, con un Picanto y un par. Gitanos, bicheros y cañeros, que pasa!!"

domingo, 2 de agosto de 2009

Segundo día no Kruger

Saimos a todo gas aínda no medio da noite, eran as 5:30 e a intención era entrar no parque as 6 da mañá.
Iamos contentos, descansados, sorrintes, mortos de frio, con gañas de meterlle o dente ben o fondo a este sitio incrible, hoxe ía ser un bo día.
Fixemos todos os tramites na porta nun tempo record, xa somos expertos nesto, e entramos para adentro, a idea, tirar cara o norte, e ir por pistas de terra, pasando por bebedeiros, e entrando en dous ou tres tipos de paisaxe distinta.
Pasamos polo centro de acampada de Skukuza, sen pena nin gloria e decidimos coller a primeira pequena pista de terra.
Logo avanzamos polo asfalto da estrada central do parque ata o primero bebedeiro, en Mantimahle.
As primeiras horas da mañá teñen unha máxia especial, eu fai tempo que non as disfrutaba así, bicheando, escoitando mil paxaros e de parrafada cun colega. Os cambios de tons con cada movemento do sol por subir e quentar son incribles.
Así fumos parando aqui é alá, un impala, foto, un paxariño, faille foto Suso que logo o identificamos, que siiiii, zas zas, estó é pasear por un documental, de carro e por unha estrada aceptable (xa nos gustaría en Niassa que a estrada princiapal Lichinga Cuamba fose como as pistas de aquí). Por fin, chegou a relaxación, eses pequenos momentos onde a mente me transporta non sei moi ben a onde e o corpo fica alí case en estado de catarse coa natureza.
"Estoy hablando solo"
Eeeee, si Chalo, dime, estaba a pensar.-ben non estaba a pensar en nada de nada.

E chegamos o bebedeiro, unha charca considerable, supoño que cos limites humidos como un campo de futbol ou así, son un caso para calcular tamaños.
Como veíamos que iso prometía, porque xa polo camiño fumos vendo impalas e outros animais, decidimos aparcar o carro, na sombra, e vendo cara a charca, con posibilidades para os dous para ver todo o que acontecía diante nosa, e fotografialo pola ventanilla.






Aquelo era un remanso de paz, que gusto non escoitar o motor por un tempo, adiqueime a ver os impalas que bebían do outro lado, como se movían, e logo os paxaros que rondaban polo coche a ver se nos caía algo de comer, por iso proiben dar de comer os animais, porque se acostuman!!
Unha aguia no ceo, e un grupo de xirafas que veñen a botar un grolo, abrindo as patas, e baixando o pescozo que é máis longo do que imaxinaba.

Os coches ían e viñan, moito transito, supoño que para alguén que viñera máis veces esto non é nada, pero eu desfruto ate da escoria faunística, nome que cariñosamente lle poñemos os paxaros máis típicos do sitio, os "gorrións" de aquí, pero son mesmamente interesante.
Chegou unha manada de cebras e pasaron pola carreteira onde estabamos, tan panchas, seguidas por algúns impalas femias. Ían beber moi perto de nós, ata que un iluminado quiso facerlle unha foto e os espantou para o fondo.

Despois de unha hora, unhas galletas, un bocata guarro e moitas fotos decidimos continuar.
Seguinte destino, bebedeiro de N´watindlopfu.

Se o anterior estivo ben este o supera, aquí é asi, cada instante supera o anterior,beeeem.
Unha manada de hipopotamos rechonchiños tomaban vaño diante nosa. As crías protexidas no medio, os máis grandes, mergullados moi cerca duns cocodrilos que se facían os despistados, tomando o sol tras deles nunha barreira de area.

No lado esquerdo, o fondo de todo divisamos unha linea area, onde distingou Chalo cos prismáticos un grupo de cocodrilos. Tempo despois, chegaron un grupo de impalas a beber, atentos, a ver se algún esta despistado, a tratar o da declaración da renda ou os cornos que lle puso a impala (todos os machos teñen cornos) e zas zas, bocata de impala. Pasaron moi de vagar, ollando para os cocodrilos, que cun sorriso horizontal nin se movían, coñecedores de que o campo aberto non é o seu medio. Chao chao, me quedo con tu cara, otro día te cato (dios como me recuerda al plantabaixa).

Cando os nosos ollos se empezaban a acostumar o espectáculo decidimos ir embora. Así que saímos de alí e non sei moi ben como acabamos en Nhlanguleni, ben tal vez porque a estrada só ía para alí.
O sitio, unha domingada, merendeiro con tenda e restaurante, os boers, amantes da carnaza, asaban pedazos tremendo de carne nunhas parrillas desmontables con gas e todo, incribles. Estos tipos son a ostia (noutra entrada contarei), nós fumos o vaño, compramos 2l de Cocacola, e vimos un mapa con imáns onde a peña vai colocando o que viu ese día."Leones, tío, mira y Leopardo, Chitaaa, chitaaa" Joder, Chalo, pareces tarzan veña a chamar a chita.
-Habemos de ver, tranquilo, o presinto.
-Vamos vamos que ya tengo mono.

Saimos daquel sítio subrealista, con olor a carne asada, nenos correndo e brincando, moito tumulto. E simpático que 500 m máis alá esté proibidísimo baixar do coche e aquí todo esto suceda sen reixas, verxas, armas nin nada parecido. Mentecuadrada é así.
"Pola vosa seguridade".

Entramos nunha pista que levaba a nosa seguinte porta, eran como as 12 ou 13, e nos quedaba un mundo de kilómetros por unha pista secundaria ata a porta de Orpen, no norte. E inda poriba o Chalo lle parecía zona boa de leóns, así que a 10 por hora, "escaneame ai ese lado, que no teme estás fijando nada"...aiiii, dame cocacola dame cocacola.
De momento nin un león, pero aparecían cousiñas para o noso desfrute.

O meu compi, o rei do escaneo, ata viu pegadas de carnivoro na terra da pista, o lado do carro, que vista meu!

Así pasamos por moitos herbivoros, ata que nunha curva topamonos con dous elefantes, ai, aladiño, comendo as herbas tan ricamente.
Logo uns facóquero con alma de top model, porque non só se deixaban fotografar, senon que se fixeron unha pasadiña diante do carro, joer, que feos son os tipos.

Chegamos a unhas pozas onde se achegaban un grupo de cebras a beber, paramos o carro e por un rato desfrutamos do espectáculo. Ate daba para facer fotos artísticas en branco e negro.
Pero era tarde, non tiña moi claro se iamos chegar hoxe a maldita porta, continuamos, pero calquera apura vendo uns bufalos no medio da maleza, vaia cornos.

Eu ía musitando nas miñas cousas cando o Chalo pegou un frenazo e empezoulle a facer fotos a un ave a ostia de rara, negra, coa cabeza bermella, como un pavo, pero máis raro, aquí é así en calquera parte podes levar unha sorpresa.

Pasamos por unha parada onde servían cafés e a peña merendaba e fumaba, porque está prohibido fumar no coche,je,je.
Así que tiramos unha fotos, estiramos un pouco e veña, a continuar.
Pasamos por un bebedeiro artificial moi moi grande, con paredes de terra e todo, e auga todo o ano, alí os animais estaban tumbados a ver pasar o tempo, bebendo, rumiando un pouco,Ñus, Kudus, impalas e especies de bichos que non lle sei o nome en Castelán.
Así que seguimos o camiño, a charlar e ver bichos, comer guarradas de dudoso aporte nutritivo.

O sol comezaba a baixar, nos proseguíamos polo camiño, acelerando ante o eterno reloxo que nos marcaba a hora de saida, vendo todo o que se movía pola floresta, pero sen parar demasiado.
Pero ainda faltaban sorpresas, nunha destas, o tomar unha curba, dous chacais camiñaban tranquilamente pola pista, ai que non me da tempo de facer foto...
E cuando xa pensabamos que só nos faltaba proseguir cara diante, nunha sombra descubrín dous bultos...para, para! aí hai dous rinocerontes, unha mai e un fillote, que lindos.

Agora si que o reloxo apretaba, comezamos a ir un pouco máis rápido, un pouco máis forte, pero se estamos nun parque, como se cruve un impala ceamos carne e o carro queda para o arrastre.
Nunha curva estaba nun lado da pista unha xirafa, o Chalo esquibouna derrapando na terra, ela nos miraba sorprendidos, como dicindo,"que carallo facedes".

Chegamos un pouco tarde a porta, pero se é para sair, e así, xa de noite, procuramos un "Game Gate" unha especie de parque privado e pequeno, cunhas casas moi chulas, cea, repaso do día e a durmir, que o día seginte nos espera máis e mellor.

Segue por aquí

PARA ESES PUNTOS VERMELLOS MISTERIOSOS NO MAPA


Salimos a todo gas aún en medio de la noche, eran las 5:30 y la intención era entrar en el parque las 6 de la mañana.
Íbamos contentos, descansados, sorrintes, muertos de frio, con ganas de meterle el diente bien al fondo a este sitio increible, hoy iba a ser un buen día.
Hicimos todos los tramites en la puerta en un tiempo record, ya somos expertos en esto, y entramos para adentro, la idea, tirar cara el norte, e ir por pistas de tierra, pasando por bebederos, y entrando en dos o tres tipos de paisaje distinto.
Pasamos por el centro de acampada de Skukuza, sin pena ni gloria y decidimos coger la primera pequeña pista de tierra.
Luego avanzamos por el asfalto de la carretera central del parque hasta el primero bebedeiro, en Mantimahle.
Las primeras horas de la mañana tienen una mágia especial, yo hace tiempo que no las disfrutaba así, bicheando, escuchando mil pájaros y de parrafada con un colega. Los cambios de tonos con cada movimiento del sol por subir y calentar son increíbles.
Así fuimos parando aqui y allá, un impala, foto, un pajarito, hazle foto Suso que luego lo identificamos, que siiiii, zas zas, esto es pasear por un documental, de carro y por una carretera aceptable (ya nos gustaría en Niassa que la carretera princiapal Lichinga Cuamba fuera como las pistas de aquí). Por fin, llegó la relajación, esos pequeños momentos donde la mente me transporta no sé muy bien a donde y el cuerpo queda allí casi en estado de catarsis con la naturaleza.
"Estoy hablando solo"
Eeeee, sí Chalo, dime, estaba pensando.-bien no estaba pensando en nada de nada.

Y llegamos al bebedero, una charca considerable, supongo que con los límites humidos como un campo de futbol o así, soy un caso para calcular tamaños.
Como veíamos que eso prometía, porque ya por el camino vimos impalas y otros animales, decidimos aparcar el carro, en la sombra, y viendo hacia la charca, con posibilidades para los dos para ver todo lo que acontecía delante nuestra, y fotografiarlo por la ventanilla.

Aquelo era un remanso de paz, que gustó no escuchar el motor por un tiempo, me dediqué a ver los impalas que bebían del otro lado, como se movían, y luego los pájaros que rondaban por el coche a ver si nos caía algo de comer, por eso proiben dar de comer los animales, porque se acostumbran!!
Una águila en el cielo, y un grupo de jirafas que vienen a echar un trago, abriendo las patas, y bajando el cuello que es más largo de lo que imaginaba.

Los coches iban y venían, mucho transito, supongo que para alguien que ha venido más veces esto no es nada, pero yo disfruto hasta de la escoria faunística, nombre que cariñosamente le ponemos a los pájaros más típicos del sitio, los "gorriones" de aquí, pero son interesante.
Llegó una manada de cebras y pasaron por la carreteira donde estábamos, tan panchas, seguidas por algunos impalas hembras. Todos a beber muy cerca de nosotros, hasta que un iluminado quiso hacerle una foto y los espantó para el fondo.

Después de una hora, unas galletas, un bocata guarro y muchas fotos decidimos continuar.
Siguiente destino, bebedeiro de N´watindlopfu.

Si lo anterior estuvo bien este lo supera, aquí es así, cada instante supera el anterior,bieeeem.
Una manada de hipopótamos rechonchitos tomaban vaño delante nuestra. Las crías protegidas en medio, los más grandes, sumergidos muy cerca de unos cocodrilos que se hacían los despistados, tomando el sol detrás de ellos en una barrera de arena.

En el lado izquierdo, al fondo de todo divisamos una línea arena, donde distinguió Chalo con los prismáticos un grupo de cocodrilos. Tiempo después, llegaron un grupo de impalas a beber, atentos, a ver si alguno esta despistado, trantando lo de la declaración de la renta o los cuernos que le puso la impala (todos los machos tienen cuernos) y zas zas, bocata de impala. Pasaron muy despacio, mirando para los cocodrilos, que con una sonrisa horizontal ni se movían, conocedores de que el campo abierto no es su medio. Chao chao, me quedo con tu cara, otro día te cato (dios cómo me recuerda al plantabaixa).

Cuando nuestros ojos se empezaban a acostumbrar el espectáculo decidimos ir embora. Así que salimos de allí y no sé muy bien como acabamos en Nhlanguleni, bien tal vez porque la carretera sólo iba para allí.
El sitio, una domingada, merendero con tienda y restaurante, los boers, amantes de la carnaza, asaban pedazos tremendo de carne en unas parrillas desmontables con gas y todo, increíbles. Estos tipos son la ostia (en otra entrada contaré), nosotros fuimos al vaño, compramos 2l de Cocacola, y vimos un mapa con imanes donde la peña va colocando lo que vió ese día."Leones, tío, mira y Leopardo, Chitaaa, chitaaa" Joder, Chalo, pareces tarzan venga a llamar a chita.
-Hemos de ver, tranquilo, lo presiento.
-Vamos, vamos!! que ya tengo mono.

Nos marchamos de aquel sítio subrealista, con olor a carne asada, niños corriendo y saltando, mucho tumulto. Es simpático que 500 m más allá esté prohibidísimo bajar del coche y aquí todo esto suceda sin rejas, verjas, armas ni nada parecido. Mentecuadrada es así.
"Por vuestra seguridad".

Entramos en una pista que llevaba a nuestra siguiente puerta, eran como las 12 o 13, y nos quedaba un mundo de kilómetros por una pista secundaria hasta la puerta de Orpen, en el norte. Por si fuera poco, el Chalo le parecía zona buena de leones, así que a 10 por hora, "escaneame ahí ese lado, que no teme estás fijando nada"...aiiii, dame cocacola dame cocacola.
De momento ni un león, pero aparecían cousitas para nuestro disfrute.

Mi compi, el rey del escaneo, hasta vió huellas de carnivoro en la tierra de la pista, alado del carro, que vista meu!

Así pasamos por muchos herbivoros, hasta que en una curva nos encontramos con dos elefantes, ahí, aladito, comiendo las hierbas tan ricamente.
Luego unos facóquero con alma de top model, porque no sólo se dejaban fotografiar, sino que se hicieron una pasadita delante del carro, joer, que feos son los tipos.

Llegamos a unas charcos donde se acercaban un grupo de cebras a beber, paramos el carro y por un ratón disfrutamos del espectáculo. Hasta daba para hacer fotos artísticas en blanco y negro.
Pero era tarde, no tenía muy claro si íbamos a llegar hoy a la maldita puerta, continuamos, pero cualquiera apura viendo unos bufalos en medio de la maleza, vaya cuernos.

Yo iba musitando en mis cosas cuando el Chalo pegó un frenazo y le empezó a hacer fotos a un ave la ostia de rara, negra, con la cabeza roja, como un pavo, pero más raro, aquí es así en cualquiera parte puedes llevarte una sorpresa.

Pasamos por una parada donde servían cafés y la peña merendaba y fumaba, porque está prohibido fumar en el coche,je,je.
Así que tiramos una fotos, estiramos un poco y venga, a continuar.
Pasamos por un bebedero artificial muy muy grande, con paredes de tierra y todo, y agua todo el año, allí los animales estaban tumbados a ver pasar el tiempo, bebiendo, rumiando un poco,Ñus, Kudus, impalas y especies de bichos que no sé el nombre en Castellano.
Así que seguimos el camino, a charlar y ver bichos, comer guarradas de dudoso calidad nutritivo.

El sol comenzaba a bajar, nosotros proseguíamos el camino, acelerando ante lo eterno reloj que nos marcaba la hora de salida, viendo todo lo que se movía por la floresta, pero sin parar demasiado.
Pero aún faltaban sorpresas, en una de estas, al tomar una curva, dos chacales caminaban tranquilamente por la pista, ay que no me da tiempo de hacer foto...

Y cuando ya pensábamos que sólo nos faltaba proseguir cara delante, en una sombra descubrí dos bultos...para, para! ahí hay dos rinocerontes, una madre y un hijito, que lindos.

Ahora sí que el reloj apretaba, comenzamos a ir uno poco más rápido, un poco más fuerte, pero si estamos en un parque, como se cruce un impala cenamos carne y el carro queda para el arrastre.
En una curva estaba en un lado de la pista una jirafa, el Chalo la esquibó derrapando en la tierra, ella nos miraba sorprendida, como diciendo,"que carajo hacéis".

Llegamos un poco tarde a puerta, pero si es para salir!, y así, ya de noche, procuramos un "Game Gate" una especie de parque privadol y pequeño, con unas casas muy chulas, cena, repaso del día y a dormir, que el día siguiente nos espera más y mejor.

Sigue aquí

domingo, 26 de julio de 2009

Kruger Park

Saímos ó frío amencer, cargados coas mochilas, o carro estaba cheo de escarcha, ai que ver, vir a África a pasar frío, pero a vida é así, unha sorpresa continua.
Saímos cara a fronteira, que estaba mesmo no pobo, non se veía a ninguén pola rúa. Chegamos cedo e esperamos. En un abrir e fechar de ollos estabamos na África do sul, a paisaxe magnífica, unha chea de montañas, redondiñas e peladas.

Dirixímonos a Nelspruit, resultou ser unha pequena cidade de premontaña, con amplas avenidas e casas baixas moi chulas, un montón de boers de dous por dous en pantalón corto, estes tipos son doutra casta.
Fumos a unha oficiña de turismo, a muller moi amable, estivo a explicarnos cousas do Kruger, cando nos preguntou se tiñamos reserva, e nós tan naturais lle dixemos que non, puxo cara de circunstancias. "Vai a ser difícil ficar no parque a durmir, porque son as vacacións escolares aquí e as familias estan no parque". Bueno algo se fará. Venden tendas de campaña por aquí.
Si, na tenda tal, ai o final da rúa.
Fumos alá, a tenda de Chalo ficou no limbo dos aeroportos, así que compramos unha porque seguro que a usaremos nalgún momento. Pasamos polo super para mercar comida de campaña, arroz, pan, platanos, auga e esas cousas que poden estar nun coche por días sen apodrecer.

Saimos a fume de carozo cara non sabíamos ben onde, vendo o minimapa que aparecía no lado de Mozambique, e coa ilusión cara o frente.
Creo que por aquí non é. Así que dimos volta e cambiamos de estrada.
Así tras unha hora e media de carreteira chegamos a porta do Kruger, na ponte de acceso, xa que teñen un río como límite, había coches parados, o río tiña cocodrilos, garzas e outros animais, esto promete.
O paisanos que nos atendeu preguntou cuantos días iamos estar. Tres. E as reservas?...Non temos diso (tipicamente español, para que planear podendo ir a aventura). Pois está todo cheo, así que só vos podo vender entrada para un día. Bueno entramos e vamos vendo nos sitios se nos podemos quedar. O tipo veunos como se fosemos verdes e con antenas.

E por fin entramos, fumos vendo a revista plano do parque que compramos, jolín que de camiños, que de paixases e que de bichos. Decidimos entrar nunha pista de terra que ía bordeando un río e logo subía cara o norte. Estabamos espectantes, apareceron os primeiros animais, cebras e un rinoceronte no medio das arbores baixas que non se veia moi ben.
O Chalo ía baixando por todos os camiños laterais que ían o río, que naquela altura estaba seco.
"Por aquí puede haber de todo, seguro que hay zonas con pozas de agua y bichos.
Eu non tiña moita fe, pero na última baixada vimos un montón de Impalas pastando na verde herba e tres elefantes procurando auga.
Ficamos alí por un tempo, a defrutar dos elefantes, da paixase da calma. Había un elefantiño moi novo que brincaba e facía ruidos coa trompa, para espantar a un paxaro (roller) que lle estaba a tocar as narices, logo tomouna con dous impalas.
O elefantes moi amodo decidiron sair da escea e irse para o bosque.
Decidimos sair, o voltar o camiño flipamos, unha manada duns 15 elefantes cruzaban tan tranquilos o camiño cara o río.
A pista curvaba a esquerda para decer o río e cruzalo por unha ponte, xusto nese punto decidiron concentrarse os elefantes, así que ai mesmo paramos o carro e veña a tirar fotos.
O lado dereito tiñamos un pequeno monticulo, do tamaño do carro, e algunhas arbores baixas.
Estabamos flipando, "Tio esto es como estar en un documental" unha manada de elefantes salvaxes a 15 ou 20 metros, e nos ai, a ver para eles, a facerlle fotos a desfrutalos.

Tiñamos un coche cunha familia de xente negra (dos poucos que vin por aquí) detras de nos, cando empezaron a facernos ruidos e chamarnos para que fosemos para atrás.Que pasa? o Chalo deixou a camara e arrancou metendo marcha atrás e acelerando case instintivamente, deunos o tempo xusto para parar o coche e ver como tres elefantes como un mundo de grandes saían da maleza xusto polo sitio onde nos tiñamos o Picanto (gran coche de espiritu, pero unha caixa de cerillas) jodo, se non nos movemos nos pasan por encima e fan un acordeón do coche.

Xa eran como as 13:30 cando continuamos polo camiño, iamos moi despacio, parando en cada sombra, aguias nas arbores, facoqueros, paxaros e demais, vendo moitos herviboros, aquí a cada paso no camiño aparecía algo novo, unha cebra, ungulados de diversa clase, que paraban o noso paso e seguían a rumiar.
















Pasamos a tardiña a disfrutar daquel sitio, camiño do norte, dun centro onde nos dixeron que podíamos preguntar se había sitio onde durmir.
Eu botaba contas de onde durmiríamos, o combustible, as entradas para mañá, demasiadas contas...O Chalo bromeaba dicindo que podíamos acampar por alí, eu me puña todo serio, se nos collen os guardas nos botan de por vida seguro, e se nos collen os león, ben nese caso non nos temos que preocupar de que nos boten de ningún outro sitio.
Cóstame un pouco relaxarme, e temo que é polo ritmo de traballo levado ata o momento. Iso e o cansancio acumulado, que se fai evidente no resfriado que non curo e nas dores xa permanentes de cadeira e seonllo dereito, todo isto ponme dun humor de cans, gruñendo por case todo e vendo o vaso medio vacio, pero casi nin me din conta, só máis adiante deste viaxe.

Chegamos a Skukuza, que era unha pequena Vila para guiris, con cabanas, zona de acampada, restaurante e oficina, alí nos atendeu unha rapaza sorrinte.
"Queriamos durmir en Olifants." que esta o norte e cara adentro do parque.
-Non hai sitio disponible.
"E para mañá"
-Tampouco.
"Aaaah! e nalgún outro por esta zona?" A muller tecleaba sorrinte.
-No hay nada.
"Bueno, en cualquier sitio del todo el parque para mañana"
-No. Está todo completo.
Pero que xente, non podía empezar por aí e evitabamos a conversa? así que fixemos combustible,si, si hai gasoliñeiras no medio do parque, e saimos pola porta co tempo xustini, a idea simple pero non por iso fácil, tirar millas por as estradas que indicaba o minimapa e durmir perto da seguinte porta o norte, para entrar alí o día seguinte de mañá.
Andivemos e andivemos, estrada de sañida o parque, con carteis para sitios que ningún estaba no minimapa, que raro non, así que hispánicos como somos, que íamos facer? pois tirar pa´lante, sacar o GPS e dicir, se hai que ir para o norte debe ser por alí.
Así acabamos nun barrio onde o asfalto se comvertia en terra e logo remataba en casas, ai ai, asi que media volta e no cruce tira recto que debe ser por alí.
Cando nos dimos conta iamos por unha pista de terra, no medio da nada, cara sabe deus onde.
O Chalo veía o GPS e dicía imos o Leste, logo o Sur, nunca norte, eu pensaba, bueno nesa curva enfilaremos o norte, e así pasaron case dúas horas de estrada de polvo, escuridade e sensación de que carallo facemos aquí.
Estaba morto, pero non quería botarme a durmir, ainda que o corpo o pedía, deixandolle o tomate o colega, así que falamos, escoitamos a radio e nunha gasoliñeira paramos por fin a preguntar, cousa que podería ser interesante ter feito o sair do parque.

"Esta estrada vai a tal?"
A cara da muller, unha sudafricana moi grande e moi negra era un poema.
-A ondeee?
Bueno, tentemos a outra vía.
"A onde vai esta estrada?"
Xenial, a muller di dous nomes que non veñen no minimapa, e nos recomenda ir para atrás. O carallo co que costou chegar aquí. Como a cousa se lía por momentos, e o seu ingles non é moi bo, o noso tampouco, pasanos a un compi, que nos explica que aí diante esta unha porta do parque e que está o asfalto.Entón fixemos o que eu tiña claro que había que facer, sempre para diante.

Ainda deu tempo para unhas últimas risas nun cruce da estrada de terra, cando paramos alado dun coche onde estaba un home que abaneaba literalmete, e lle pregunto se a estrada vai para o parque e o non entender o que di lle digo. Do you speak inglish? O Chalo comeza a descojonarse e dicir, pero se era ingles o que falaba, eu que sei, non lle entendí n nin papa.

O sair a estrada os ollos se nos puxeron os dous como pratos, estabamos na porta do parque, si, pero na mesma onde sairamos duas horas atrás. Fixeramos unha volta en redondo non sei ainda agora por onde. Así que prácticos decidimos avanzar pola estrada principal e parar no primeiro sitio onde se puidera durmir.
Así acabamos no Bed&Breakfast dun gordo boer que se afogaba o falar e parecía estar a punto de infarto.
Vaia aventura, ducha, comer algunha jaldrumada, ver algún bicho, recargar as baterías da camara e para cama, que mañá as 6:00 hay que estar na porta do parque para dalo todo.

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ADICADO A DAVID, FUTURO FOTÓGRAFO, AMIGO E SEGUIDOR INCONDICIONAL DO BLOG

Salimos al frío amanecer, cargados con las mochilas, el carro estaba lleno de escarcha, hay que ver, venir a África a pasar frío, pero la vida es así, una sorpresa continua.
Nos dirigimos a la frontera, que estaba dentro del pueblo, no se veía a nadie por la calle. Llegamos temprano y esperamos. En un abrir y cerrar de ojos estábamos en la África del sur, el paisaje magnífico, un montón de montañas, redonditas y peladas.



Nos dirigimos a Nelspruit, resultó ser una pequeña ciudad de premontaña, con amplias avenidas y casas bajas muy chulas, un montón de boers de dos por dos en pantalón corto, estos tipos son de otra casta.

Fuimos a la oficina de turismo, la mujer muy amable, estuvo explicándonos cosas del Kruger, cuando nos preguntó si teníamos reserva, y nosotros tan naturales le dijimos que no, puso cara de circunstancias. "Va a ser difícil quedar en el parque a dormir, porque son las vacaciones escolares aquí y las familias estan en el parque". Bueno algo se hará. Venden tiendas de campaña por aquí.
Sí, en la tienda tal, ay al final de la calle.

Para allá, la tienda de Chalo quedó en el limbo de los aeropuertos, así que compramos una porque seguro que la usaremos en algún momento. Pasamos por el super para comprar comida de campaña: arroz, pan, platanos, agua, café leche en polvo y esas cosas que pueden estar en un coche por días sin apodrecer.

Salimos a toda mecha hacia no sé bien donde, viendo el minimapa que aparecía en el lado del de Mozambique, y con la ilusión cara al frente.
Creo que por aquí no es. Así que dimos vuelta y cambiamos de carretera.
Así tras una hora y media de carretera llegamos a la puerta del Kruger, en el puente de acceso, ya que tienen un río como límite, había coches parados, el río tenía cocodrilos, garzas y otros animales, esto promete.

El paisano que nos atendió preguntó cuantos días íbamos a estar. Tres. Y las reservas?...No tenemos de eso (típicamente español, para que planear pudiendo ir la aventura). Pues está todo lleno, así que sólo os puedo vender entrada para un día. Bueno entramos y vamos viendo en los sitios si nos podemos quedar. El tipo nos vió cómo si fuesemos verdes y con antenas.

Y por fin entramos, fuimos viendo la revista plano del parque que compramos, jolín que de caminos, que de paisajes y que de bichos. Decidimos entrar en una pista de tierra que iba bordeando un río y luego subía al norte. Estábamos espectantes, aparecieron los primeros animales, cebras y un rinoceronte en medio de los árboles bajos que no se veía muy bien.
El Chalo iba bajando por todos los caminos laterales que iban al río, que en aquella altura estaba seco.
"Por aquí puede haber de todo, seguro que hay zonas con charcos de agua y bichos".
Yo no tenía mucha fé, pero en la última bajada vimos un montón de Impalas pastando en la verde hierba y tres elefantes procurando agua.
Quedamos allí por un tiempo, a disfrutar de los elefantes, del paisaje, de la calma. Había un elefantito muy jovén que saltaba y hacía ruidos con la trompa, para espantar a un pájaro (roller) que le estaba tocando las narices, luego la tomó con dos impalas.
Los elefantes muy despacio decidieron salir de la escea e irse para el bosque.
Arrancamos, al volver al camino flipamos, una manada de unos 15 elefantes cruzaban tan tranquilos el camino cara el río.
La pista curvaba la izquierda para descender al río y cruzarlo por un puente, justo en ese punto decidieron concentrarse los elefantes, así que ahí mismo paramos el carro y venga a tirar fotos.
El lado derecho teníamos un pequeño montículo, del tamaño del carro, y algunos árboles bajos.
Estábamos flipando, "Tío esto es cómo estar en un documental" una manada de elefantes salvajes a 15 o 20 metros, y nosotros ahí, a ver para ellos, a hacerle fotos, a disfrutarlos.

Teníamos un coche con una familia de gente negra (de los pocos que vi por aquí) detrás de nosotros, cuando empezaron a hacernos ruidos y llamarnos para que fuesemos para atrás.Que pasa? el Chalo dejó la cámara y arrancó metiendo marcha atrás y acelerando casi instintivamente, nos dió el tiempo justo para parar el coche y ver cómo tres elefantes como un mundo de grandes salían de la maleza justo por el sitio donde teníamos el Picanto (gran coche de espíritu, pero una caja de cerillas) jodó, si no nos movemos nos pasan por encima y hacen un acordeón del coche.

Ya eran como las 13:30 cuando continuamos por el camino, íbamos muy despacio, parando en cada sombra, águilas en los arboles, facoqueros, pájaros y demás, viendo muchos herviboros, aquí a cada paso en el camino aparecía algo nuevo, una cebra, ungulados de diversa clase, que paraban a nuestro paso y seguían la rumiar.

Pasamos el atardecer a disfrutar de aquel sitio, camino del norte, de un centro donde nos dijeron que podíamos preguntar si había sitio donde dormir.
Yo echaba cuentas de donde ibamos a dormir, el combustible, las entradas para mañana, demasiadas cuentas...El Chalo bromeaba diciendo que podíamos acampar por allí, yo me ponía todo serio, si nos cogen los guardas nos echan de por vida seguro, y si nos cogen un león, bien en ese caso no nos tenemos que preocupar de que nos echen de ninguno otro sitio.
Me cuesta un poco relajarme, y temo que es por el ritmo de trabajo llevado hasta el momento. Eso y el cansancio acumulado, que se hace evidente en el resfriado que no curo y en los dolores ya permanentes de cadera yrodilla derecha, todo esto me pone de un humor de perros, gruñendo por casi todo y viendo el vaso medio vacio, pero casi ni me di cuenta, sólo más adelante de este viaje.

Llegamos la Skukuza, que era una pequeña Villa para guiris, con cabañas, zona de acampada, restaurante y oficina, allí nos atendió una chavala sonriente.
"Queríamos dormir en Olifants." que esta al norte y para adentro del parque.
-No hay sitio disponible.
"Y para mañana"
-Tampoco.
"Aaaah! y en alguno otro por esta zona?" La mujer tecleaba sonríente.
-no hay nada.
"Bueno, en cualquier sitio de todo el parque para mañana"
-noool. Está todo completo.
Pero que gente, no podía empezar por ahí y evitábamos la conversación? así que hicimos combustible,sí, sí hay gasolineras en medio del parque, y salimos por la puerta con el tiempo justini, la idea simple pero no por eso fácil, tirar millas por las carreteras que indicaba el minimapa y dormir cerca de la siguiente puerta el norte, para entrar allí al día siguiente de mañana.
Anduvemos y anduvimos, carretera de salida del parque, con carteles para sitios que ninguno estaba en el minimapa, que raro no, así que hispánicos como somos, que ibamos a hacer? pues tirar pa´lante, sacar el GPS y decir, siiii, hay que ir para el norte debe ser por allí.
Así acabamos en un barrio donde el asfalto se comvertia en tierra y luego acababa en casas, ay ay, así que media vuelta y en el cruce tira recto que debe ser por allí.
Cuando nos dimos cuenta íbamos por una pista de tierra, en medio de la nada, cara sabe dios dónde.
El Chalo veía el GPS y decía vamos el Este, luego el Sur, nunca norte, yo pensaba, bueno en esa curva enfilaremos el norte, y así pasaron casi dos horas de carretera de polvo, oscuridad y sensación de qué carajo hacemos aquí.
Estaba muerto, pero no quería echarme a dormir, aunque el cuerpo lo pedía, dejandole el tomate al colega, así que hablamos, escuchamos la radio y en una gasolinera paramos por fin a preguntar, cosa que podría ser interesante haber hecho al salir del parque.

"Esta carretera va a tal?"
La cara de la mujer, una sudafricana muy grande y muy negra, era un poema.
-Aa dondeee?
Bueno, intentemos la otra vía.
"A donde va esta carretera?"
Genial, la mujer dice dos nombres que no vienen en el minimapa, y nos recomienda ir para atrás. EL carallo con lo que ha costao llegar aquí. Como la cosa se liaba por momentos, y su inglés no es muy bueno, el nuestro tampoco, nos pasa a un compi, que nos explica que ahí delante esta una puerta del parque y que está el asfalto.Entonces hicimos lo que yo tenía claro que había que hacer, siempre para delante.

Aún dió tiempo para unas últimas risas en un cruce de la carretera de tierra, cuando paramos alado de un coche donde estaba un hombre que abaneaba literalmete, y le pregunto si la carretera va para el parque y al no entender lo que dice le digo. Dol you speak inglish? El Chalo comienza a descojonarse y decir, pero si era ingles lo que hablaba, yo que sé, no le entendí ni papa.

Al salir a la carretera los ojos se nos pusieron a los dos cómo platos, estábamos en la puerta del parque, sí, pero en la misma donde habíamos salido dos horas atrás. Habíamos hecho una vuelta en redondo no sé aún ahora por dónde. Así que prácticos decidimos avanzar por la carretera principal y parar en el primero sitio donde se pudiera dormir.


Así acabamos en el Bed&Breakfast de un gordo boer que se ahogaba al hablar y parecía estar a punto de infarto.
Vaya aventura, ducha, comer alguna jaldrumada, ver algún bicho en las guías, recargar las baterías de la camara y para cama, que mañana las 6:00 hay que estar en la puerta del parque para darlo todo.

SIGUE AQUÏ





lunes, 20 de julio de 2009

De paseo pola sabana

Cando vin aparecer o Chalo coa súa mochila no aeroporto de Maputo souben que comezaban as miñas vacacións. Tras oito meses aquí e unha última semán coa visita da xefa de cooperación e a xefa e acuicultura de mozambique, para facer o seguemento da metade do proxecto, xa tiña gañas de botarme a camiñar.
Coma caido do ceo, o Chalo, concretou no último momento a súa visita, dúas semáns, así que case sen pensalo, coa cabeciña no choio planeamos mil cosas que facer.

Así que alugamos o carro máis pequeno e económico que había en Maputo, tras unha discusión polo precio e condicións, indispensable aquí, e saimos a fume de carozo cara Swacilandia. Un pequeno país que se independizou da Sudáfrica e o que lle tiña gañas, por exótico, mantén unha monarquía case tribal, co seu rei que se casa cada ano ou así.

Na fronteira, comprobeí que xa son casi mozambicano, e como tal tiña que pagar por sair, pero non por entrar no país, o revés que os turistas.

A paisaxe era bonita, con bosque baixo, agora é a epoca da seca e está todo pardo-amarelo. Pasamos pola porta do parque Natural de Mlawula e preguntamos. O ingles desta xente é bastante subrealista, pero non sei si porque eu non teño moita idea de ingles, ou porque teño o oido acostumado o portugués mozambicano, o tema e que lles entendo.
Xa era tarde, así que saimos voando o pobo mási próximo, Siteki, para mercar algúns víveres e poder adentrarnos no parque.

O frío da tarde comezaba a facer mella, misturado co casancio, faciame descordinar cualquer pensamento, e ficar casi parado. Por sorte, o Chalo tiraba de min " Vamos, que podemos entrar en el parque hoy y ver algo".
A xente de aquí parecen descendentes dos sudafricanos. Son negros, si, pero grandes e en moito caso obesos, coma os boers, jolín coa dieta. Moita carne, moito refresco, moita graxa e pouco deporte.
A compra en plan super, deixoume un sabor extrano na boca, recordabame moito a esas mañas de sábado, cando o meu pai me arrastraba o Carreful a facer a compra da semán, que parecía sempre para un mes. En Lichinga nunca o fago, ben os supers aqui son tendas, e están alado, asi que vas e compras tres cousas a precio case europeo.
O saír da cidade a fame pegaba duro, asi que paramos nunha charca con páxaros a comer uns pedazos de polo con patatas fritas que mercamos no super. Ñam, ñam.
Cando conseguimos entrar no parque faltaban como hora e media para anoitecer, eu non tiña moi claro como iamos facer, onde durmir, nin se nos daría tempo.

O meu compi de viaxe, relaxado, dicía: "bien, si no nos da tiempo dormimos con los sacos en cualquier parte"
Ostia tiu, que isto é África, como para espertar para botar un mexo e que che coma o cu un leopardo, ou unha iena desas.

Fumos vendo paxariños e demáis, eu non podía co corpo, así que botei a miña sesta de 10 min, mentras Chalo flipaba con un macaco, e me veía en plan, joeeer como podes durmir. Meu querido, sesta é sesta.
Chegamos a un cauce de río seco e decidimos meternos por unha pista que subía ata o mesmo río.
"Por aqui se puede caminar"
Eu non as tiña todas conmigo, pero ante o impresionante da paixase baixei.

Logo andivemos e andivemos por unha pista de terra e pedras, con galiñas de guinea e outros paxariños varios nos costados. Antes de que nos decataramos caeu a noite sobre nos, e fixemos un rato de viaxe nocturna, nunha desta Chalo, o rei do escaneo, parou o carro e dixo, ai hai algo.
Pois si pois si, uns Ñus a rumiar no medio do bosque baixo, je,je, vaia caretos se lles quedaron cos flases, non sabían se correr ou posar.

Cando vimos o cartel de acampamento alá fumos, estaba completamente vacio, revisamos as casas e demáis e nada. Así que fumos a preguntar o posto que ficaba a fronte na porta de saida.
"Podemos quedar a durmir" Claro, se pagades.
Así que pillamos unha tenda xa montada, co chan de madeira e camas e moveis, vamos casi casa, e ía incluida unha cociña e comedor común, que era unha casa aberta de teito de palla, con sofas, dende onde se escoitaba a natureza.
O sitio idílico, no borde do parque, as tendas estaba no alto dun cantil que remataban nun río.
Así que preparamos algo rapido de cea, en plan pasta de estudantes, e mentres o Chalo queimaba a súa necesidade de escanear todo aquel ser vivo que ande perto, eu sentaba diante da tenda e ollaba para o lume que encenderamos cuns troncos.
Ai carallo, que mal se está cando se está mal...

A noite máxica, escoitando o río e algún que outro animaliño que viña por alí a cheirar os extranos.
A mañá espertamos co canto dos páxaros, coas calmas matabichamos e fixemos un traking polo lugar. O bosque recordabame bastante o Courel, con caducifolios que xa estaban case sen follas e prantas baixas, claro que no medio da nada aparecía algún unulado africano a correr o vernos, que nos voltaba o sitio onde estabamos, iso e un grupo de babuinos que facían ruido o lonxe, que paseo máis relaxante. Para tranquilizar o persoal, neste parque non había grandes depredadores, como o león, nin animais que se lle tocas o ocico estas mal, como o rinoceronte ou o hipopótamo. So toda clase de herbiboros con cornos, ienas, chacais, leopardos, gatos salvaxes e algún que outro, que o Chalo ben me explicou, cazan o acecho, non van a ir seguíndote a ver se te poden comer.

Demos dúas voltas polo parque e baixamos ata outra ruta a ver que onda.
O chegar o merendeiro, con cabanas, onde comezaba a ruta, o compi foi ver que ta, eu sentei a facer un bocata e tomar o sol. O voltar decidimos irnos dalí, continuar viaxe. Vimos un grupo de babuinos e o achegarnos decatamonos, ostia, pinchamos unha roda, ale, saca de ferramenta e se as rodas do carro xa eran pequenas a rodiña tipo carretilla de reposto daba medo.

Así saimos dalí e comezou unha roadmove das boas. Iamos coa única información dun mapa de Mozambique, que nun lado e de forma anecdótica se podía ver Swacilandia, e no norte o Kruger Park e algunha carreteira principal, nada que ver coa que nos iamos, fumos decidindo por intuición, coas cordenadas do GPS e o mapa de Mozambique, onde viramos que no outro lado deste pequeno país había un parque nacional que podíamos visitar antes do noso salto a Sudáfrica e o Kruger. Foi unha tarde de carro, charlas e vistas a un pais extrano, eu o comparaba irremediablemente co Niassa, estas estradas alacatranadas, estas casas con teito, estes pobos con luz pública nas rúas. Aínda que se ollaba pobreza era a outro nivel. Corriamos cara o Oeste, a nosa meta,Bulembú, con ese nome.

Nunha destas o compi parou o carro e dixo, ai arranxan rodas, así que fixemos unha entrada en boxes espectacular, en 3 min tiñamos o paisano montándonos a roda, tras poñerlle unha especie de plastilina marrón por fora.
Ti crees que aguanta?
-Si hombre, en Santotome pinche tres veces y aguantaba.
En un tiempo record saímos dalí coa nosa rodiña como nova. A paisaxe cambiaba, subiamos cara unhas montañas e pronto entramos nunha escura prantación de eucalipto, si, ata aquí teñen esa praga.

O sair dalí xa anoitecía e o chegar a un pobo rodeado de montañas peladas nos decatamos que iso era Bulembú, daquela se me ocorreu ver ben o mapa e dicir: eeee, me parece que o paruqe queda no lado da Sudáfrica,je,je...
Así que paramos en Buelmbú, era tarde, e non tiñamos gañas de movernos moito máis, así que tiramos para un Loche que parecía estar na Suiza, jodo, aquí nos clavan.
Falamos cun tipo simpático na recepción e dixonos que tiña unha casa vacía que podiamos ir alá, e que non era moi cara.
-Temos cociña?
Si
-E auga quente?
Si.
Ok. Fumos a vela e era xenial, unha casa de montaña, enorme, con chimenea no salón e nun cuarto, cociña e vaño.
Así que a facer algo de cea e mandarlle un lume na chimenea do cuarto, para quentar, o frío si empezaba a ser de montaña.

Ceamos vendo para o lume, e antes de darme conta eu estaba completamente grogui, co son do lume de fondo e o compi dando voltas e vendo as guia de bichos varias. Estaba morto de cansancio e o día seguinte era o grande salto, a entrada no Kruger National Park!!!

PARA OS QUE SE DEIXEN LEVAR...

Cuando vi aparecer al Chalo con su mochila en el aeropuerto de Maputo supe que comenzaban mis vacaciones. Tras ocho meses aquí y una última semana con la visita de la jefa de cooperación y la jefa y acuicultura de mozambique, para hacer el seguemento de la mitad del proyecto, ya tenía ganas de echarme a andar.
Como caido del cielo, Chalo, concretó en el último momento su visita, dos semanas, así que casi sin parar a pensar planeamos mil cosas que hacer.

Así que alquilamos el carro más pequeño y económico que había en Maputo, tras una discusión por el precio y condiciones, indispensable aquí, y salimos a toda prisa cara Swacilandia. Un pequeño país que se independizó de la Sudáfrica y al que le tenía ganas, por exótico, mantiene una monarquía casi tribal, con su rey que se casa cada año o así.

En la frontera, comprobeí que ya soy casi mozambicano, y como tal tenía que pagar por salir, pero no por entrar en el país, al revés que los turistas.

El paisaje era bonita, con bosque bajo, ahora es la época de la sequía y está todo pardo-amarillo. Pasamos por la puerta del parque Natural de Mlawula y preguntamos. El inglés de esta gente es bastante subrealista, pero no sé sí porque yo no tengo mucha idea de inglés, o porque tengo el oído acostumbrado el portugués mozambicano, el tema y que les entiendo.
Ya era tarde, así que salimos volando al pueblo más próximo, Siteki, para comprar algunos víveres y poder adentrarnos en el parque.

El frío de la tarde comenzaba a hacer mella, mezclado con el casancio, me hacía descordinar cualquier pensamiento, y quedar casi parado. Por suerte, el Chalo tiraba de mí " Vamos, que podemos entrar en el parque hoy y ver algo".
La gente de aquí parecen descendientes de los sudafricanos. Son negros, sí, pero grandes y en mucho caso obesos, como los boers, jolín con la dieta. Mucha carne, mucho refresco, mucha grasa y poco deporte.
La compra en plan super, me dejó un sabor extrano en la boca, me recordaba mucho a esas mañas de sábado, cuando mi padre me arrastraba al Carreful a hacer la compra de la semana, que parecía siempre para un mes. En Lichinga nunca lo hago, bien los supers aquí son tiendas, y están alado, asi que vas y compras tres cosas a precio casi europeo.
Al salir de la ciudad el hambre pegaba duro, así que paramos en una charca con pájaros a comer unos pedazos de pollo con patatas fritas del super. Ñam, ñam.
Cuando conseguimos entrar en el parque faltaban como hora y media para anochecer, yo no tenía muy claro cómo íbamos a hacer, donde dormir, ni si nos daría tiempo.

Mi compi de viaje, relajado, decía: "bien, sí no nos da tiempo dormimos con los sacos en cualquier parte"
Ostia tiu, que esto es África, como para despertar para echar un meo y que te coma el culo un leopardo, o una yena de esas.

Fumos viendo pajaritos y demáis, yo no podía con el cuerpo, así que eché mi siesta de 10 minutos, mientras Chalo flipaba con un macaco, y me veía en plan, joeeer como puedes dormir. Mi querido, siesta es siesta.
Llegamos a un cauce de río seco y decidimos meternos por una pista que subía hasta el mismo río.
"Por aqui se puede caminar"
Yo no las tenía todas conmigo, pero ante lo impresionante de la paisaje bajé.

Luego conducimos por una pista de tierra y piedras, con gallinas de guinea y otros pajaritos varios en los costados. Antes de que nos enteraramos cayó la noche sobre nosotros, e hicimos un rato de viaje nocturno, en una de esta Chalo, el rey del escaneo, paró el carro y dijo, ay hay algo.
Pues sí pues sí, unos Ñus a rumiar en medio del bosque bajo, je,je, vaya caretos se les quedaron con los flases, no sabían si correr o posar.

Cuando vimos el cartel de aduar allá fumos, estaba completamente vacio, revisamos las casas y demáis y nada. Así que fumos a preguntar lo puesto que quedaba la frente en la puerta de saida.
"Podemos quedar a dormir" Claro, si pagáis.
Así que pillamos una tienda ya montada, con el suelo de madera y camas y muebles, vamos casi casa, e iba incluida una cocina y comedor común, que era una casa abierta de techo de paja, con sofas, desde donde se escuchaba la naturaleza.
El sitio idílico, en el borde del parque, las tiendas estaba en alto de un acantilado que acababa en un río.
Así que preparamos algo rápido de cena, en plan pasta de estudiantes, y mientras el Chalo quemaba su necesidad de escanear todo aquel ser vivo que ande cerca, yo me sentaba delante de la tienda y miraba para el fuego que encendimos con unos troncos.
Ai carallo, que mal se está cuando se está mal...

La noche mágica, escuchando el río y algún que otro animaliño que venía por allí a oler a los extranos.

A la mañana despertamos con el cuanto de los pájaros, con las calmas matabichamos y hicimos un traking por el lugar. El bosque me recordaba bastante el Courel, con caducifolios que ya estaban casi sin hojas y prantas bajas, claro que en medio de la nada aparecía algún ungulado africano a correr al vernos, que nos devolvía el sitio donde estábamos, eso y un grupo de babuinos que hacían ruido el lejos, que paseo más relajante. Para tranquilizar al personal, en este parque no había grandes depredadores, como el león, ni animales que si le tocas el ocico estas mal, como el rinoceronte o el hipopótamo. Sólo toda clase de herviboros con cuernos, yenas, chacales, leopardos, gatos salvajes y alguno que otro, que el Chalo bien me explicó, cazan el acecho, no van a ir siguiéndote a ver se te pueden comer.

Dimos dos vueltas por el parque y bajamos hasta otra ruta a ver que onda.
Al llegar a un merendeiro, con cabañas, donde comenzaba la ruta, el compi fue a ver que tal, yo me senté a hacer un bocata y tomar el sol. El voltar decidimos irnos de allí, continuar viaje. Vimos un grupo de babuinos y el acercarnosnos dimos cuenta, ostia, pinchamos una rueda, ale, saca de herramienta y si las ruedas del carro ya eran pequeñas la ruedita tipo carretilla de repuesto daba miedo.

Así salimos de allí y comenzó una roadmove de las buenas. Íbamos con la única información de un mapa de Mozambique, que en un lado y de forma anecdótica se podía ver Swacilandia, y en el norte el Kruger Park y alguna carretera principal, nada que ver con la que nosotros íbamos, fuimos decidiendo por intuición, con las cordenadas del GPS y el mapa de Mozambique, donde habíamos visto que en el otro lado de este pequeño país había un parque nacional que podíamos visitar antes de nuestro salto a Sudáfrica y el Kruger. Fue una tarde de carro, charlas y vistas a un país extrano, yo lo comparaba irremediablemente con el Niassa, estás carreteras alacatranadas, estas casas con techo, estos pueblos con luz pública en las calles. Aunque se miraba pobreza era la otro nivel. Corríamos cara al Oeste, nuestra meta,Bulembú, con ese nombre.

En una de estas el compi paró el carro y dijo, ay arreglan ruedas, así que hicimos una entrada en boxes espectacular, en 3 mín teníamos al paisano montándonos la rueda, tras ponerle una especie de plastilina marrón por había sido.

Tú crees que aguanta?
-Sí hombre, en Santotome pinche tres veces y aguantaba.
En uno tiempo record salimos dalí con nuestra rodiña como nueva. El paisaje cambiaba, subíamos cara unas montañas y pronto entramos en una oscura plantación de eucalipto, sí, hasta aquí tienen esa plaga.

Al salir de allí ya anochecía y el llegar a un pueblo rodeado de montañas peladas nos enteramos que eso era Bulembú, luego se me ocurrió ver bien el mapa y decir: eeee, me parece que el parque queda en el lado de la Sudáfrica,je,je...
Así que paramos en Buelmbú, era tarde, y no teníamos ganas de movernos mucho más, así que tiramos para un Loche que parecía estar en la Suiza, jodo, aquí nos clavan.
Hablamos con un tipo simpático en la recepción y nos dijo que tenía una casa vacía que podíamos ir allá, y que no era muy cara.
-Tenemos cocina?

-Y agua caliente?
Sí.
Ok. Fuimos a verla y era genial, una casa de montaña, enorme, con chimenea en el salón y en un cuarto, cocina y vaño.
Así que a hacer algo de cena y mandarle un fuego en la chimenea del cuarto, para calentar, el frío sí empezaba a ser de montaña.

Cenamos viendo para el fuego, y antes de darme cuenta yo estaba completamente grogui, con el son del fuego de fondo y el compi dando vueltas y viendo las guia de bichos varias. Estaba muerto de cansancio y el día siguiente era el grande salto, la entrada en el Kruger National Park!!!